Isabel puede llevarse meses sin salir de su finca, dispone de todas las comodidades y ella es una mujer muy casera, que disfruta realmente en la intimidad de su hogar y rodeada de los suyos. Sólo un motivo ha hecho que abandone este encierro voluntario, sus compromisos profesionales. La cantante tenía una actuación en un pueblo de la Sierra de Cádiz, Villaluenga del Rosario, un pueblecito muy pequeño de 400 habitantes cerca de la localidad de Ubrique, aunque la cantante congrego a mas de 3.000 personas de pueblos limítrofes.. La actuación prevista para las once de la noche del Viernes 11 de agosto había levantado un gran interés en toda la provincia y aunque en algunos medios se especuló con la posibilidad de que la cantante faltara a su cita Isabel hizo gala de su profesionalidad y a media tarde abandonaba su finca para dirigirse en coche hasta este pueblo.
El público que llenaba la plaza de toros le brindó todo su apoyo y cariño. Isabel salió al escenario, muy sobria, totalmente vestida de negro, con un favorecedor modelo largo adornado con pedrería, y haciendo un gran esfuerzo pòr gustar y entusiasmar a su publico fiel.. Ella que ha sido una gran amante del color en sus actuaciones, llegando incluso a salir vestida de amarillo, desterrando cualquier superstición , parece que se ha olvidado de esa alegría vistiendo y ahora su estado anímico apuesta por el color negro, más sobrio y a la vez elegante.
Muy guapa, maquillada por su fiel Juan Pedro y con un peinado distinto al habitual, melena suelta y y un recogido romántico se presentó ante el público. Como joyas llevaba sólo una alianza y un espectacular anillo de diamantes en el mismo dedos, pendientes también de brillantes pero pequeños y discretos.
En estos momentos difíciles para ella Isabel vuelve a encontrar el consuelo en sus íntimos y sobre todo en su fiel público que nunca la ha abandonado y que le manifiesta continuamente su apoyo.