
David Sánchez Cárdenas, alumno del último curso de la licenciatura de Ciencias Ambientales de la Universidad Pablo de Olavide, ha sido seleccionado por la Organización de las Naciones Unidas para formar parte de su Programa de Voluntariado, al que la UPO está adscrito a través del Vicerrectorado de Participación Social. Así, este alumno trabajará durante seis meses como educador sanitario ambiental en Ecuador, dentro del Programa de Gobernabilidad del Sector del Agua y Saneamiento de la ONU, que se enmarca en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), concretamente en el cumplimiento del Objetivo número 7, es decir, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. El objetivo final del Programa es conseguir reducir a la mitad, en el año 2015, el porcentaje de personas sin acceso sostenible al agua potable y el saneamiento con la implementación del Plan Nacional del Agua. Para lograr dicho objetivo, la participación ciudadana es indispensable, lo que promoverá este estudiante con su trabajo como educador sanitario ambiental. Su labor se centrará en cuatro provincias ecuatorianas: Manabí, Bolívar, Los Ríos y Esmeraldas. Para lograr una alta participación ciudadana -afirma este alumno de la UPO-, mi función será promover la creación de clubes ecológicos en los diferentes cantones de estas provincias que estén dispuestos a colaborar con el Programa. Aunque ya de por sí es importante el hecho de considerar de esta forma a la población para la toma de decisiones en la implantación del Plan Nacional del Agua, David Sánchez Cárdenas considera que lo es mucho más si se tiene en cuenta que se le da prioridad a los sectores de la población que normalmente tienen menos voz en Ecuador, es decir, mujeres y jóvenes. El Programa de Voluntariado de las Naciones Unidas es la organización de la ONU que contribuye a la paz y al desarrollo en todo el mundo por medio del voluntariado. Como ambientólogo, el Programa en Ecuador dará al estudiante de la UPO la posibilidad de aplicar sus conocimientos multidisciplinares a una cuestión tan básica para el desarrollo de un pueblo como es el acceso a un agua de calidad y el tratamiento de las aguas residuales, para conseguir primeramente unos niveles sanitarios y de salubridad ambiental adecuados, así como la equidad social frente a un recurso natural único e indispensable para la vida.

