Recibió Ponce al primero con verónicas. Síntomas de flojeza pero se vino arriba y sacó bravura en el caballo empujando con fuerza, bien cogido por Manuel Quinta. Comienzo por doblones y la faena tuvo altibajos pero siempre con emoción ante el bravo de Domingo Hernández. Por el derecho en redondo en los finales de faena aumentó la intensidad y remató con poncinas. Estocada baja y tardó en doblar sonándole los dos avisos. El cuarto fue un exigente astado de Garcigrande al que Ponce con mando y poderío logró una elegante faena. Tandas ligadas por ambos pitones pero más intensas por el derecho. Fue noble y pedía el carnet pero el valenciano lo hizo bueno y puso el resto para levantar los tendidos con poncinas interminables. Estocada entera y dos orejas.
El Juli al quite por chicuelinas en el segundo. Ya demostró en los primeros compases la prontitud y fijeza en la muleta el de Domingo Hernández y el madrileño rodilla en tierra obligándole por bajo. Extraordinaria clase del astado humillando con recorrido y transmisión. El Juli por derechazos ligando tandas con poderío. Muletazos infinitos sin quitarle la muleta de la cara. En redondo levantó los tendidos como broche. Estocada caída y dos orejas. Aguantó bien Barroso el empuje del quinto al caballo. El Juli sacó su repertorio en el capote hasta con tres variados quites, lopecinas, chicuelinas, faroles, haciendo las delicias del público que incluso le pidió que pusiera banderillas. Se rajó en las primeras de cambio y no pudo ligar dos pases. Saludó ovación tras media que necesitó del descabello
El tercero, también de Domingo Hernández, resultó complicado y cogió a Alberto Zayas de fea manera en banderillas. Cayetano hizo frente con seguridad y firmeza a las dificultades del astado. Elaboró faena por el derecho aguantando los parones y miradas del animal. Por el izquierdo no tenía un pase y saludó ovación tras pinchazo y entera. Saludaron en banderillas Joselito Rus y Alberto Zayas en el último. El inicio de muleta del sexto pegado a tablas fue emocionante pero la faena se fue diluyendo pese a los intentos y disposición de Cayetano ante otro astado que acabó rajándose.
|