
Mala suerte tuvo Padilla en su despedida con el toro que le tocó que no estaba a la altura de las circunstancias. No obstante hizo faena y cortó una oreja. Ovación de toda la Maestranza puesta en pie. Cuando un espectador le obsequió con una bandera de España y Padilla la levantó, brindando al público, el público se puso nuevamente en pie y dio un aplauso atronador.

