
Falleció el pasado día 4 de Octubre en Granada. Responsable del Servicio de Parques y Jardines durante la mayor parte de su vida. Fernando ha dejado una huella imborrable como persona y como profesional. Su contribución profesional a la mejora del paisaje urbano en Granada capital es una realidad constatable. Vicepresidente de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, miembro de la Junta Directiva y responsable de varias comisiones de trabajo, en especial la comisión que dio luz a la Norma Granada, impulsada por él y un grupo de técnicos de parques y jardines de toda España. Aunaba en su persona, su formación y experiencia forestal y su experiencia en jardinería urbana; conocedor de la problemática del árbol en la ciudad. Impulsor de la Rosaleda del Parque Miguel Hernández de Granada, considerada como una de las mejores rosaledas de Europa. En sus años de trabajo había puesto la jardinería de Granada a la altura de la ciudad, muy valorada internacionalmente por sus especiales características. Colaborador de la revista Parjap, con artículos en los que aportaba una dilatada experiencia profesional y humana y derrochaba grandes dosis de sentido común. Una persona de la que se podía aprender.

