El Real Betis vuelve a desaprovechar la oportunidad de poner distancia con el descenso ante Osasuna, un rival directo en la lucha por la permanencia. El encuentro a priori propicio para dar una alegría a los aficionados verdiblancos, se tornó en un choque feo que levantó las protestas de la grada. Se puede empatar de muchas maneras, pero lo cierto es que el Betis vagó por el campo durante todo el encuentro sin saber a lo que jugaba, llegando solo con relativo peligro cuando alguno de sus jugadores ponía un empuje de corazón más que de cabeza. Las individualidades de Nelson, Sergio García, Emaná o Aurelio fueron lo único destacable de un partido en el que Osasuna se limitó a defender y tan solo tiró a puerta en una ocasión. Pero en esta tarde hasta el larguero se convertía en un enemigo para los hombres de Paco Chaparro, ya que por dos veces en un cabezazo del capitán Juanito y un tiro lejano de Aurelio impedía que el Betis se adelantara en el marcador. La afición empezaba a impacientarse viendo como su equipo no llegaba con claridad, pese a dominar un encuentro en el que Osasuna ni siquiera lo intentaba, y cargaba contra algunos jugadores como Arzu o Juanito que se mostraban inseguros cuando tenían la pelota. Los cambios llegaron tarde una vez más y por primera vez se escuchaba en el estadio Manuel Ruiz de Lopera el grito unánime de Chaparro vete ya, sobre todo a diez minutos del final cuando el trianero sacaba del partido a Sergio García para dar entrada a Xisco. Al final un punto para los béticos, que según se ha dado la jornada parece de oro, ya que sus perseguidores han pinchado y sigue a 3 puntos de los puestos de peligro y mirando el lado positivo el Betis gana así el average a un rival directo. La semana se antoja caliente con la visita el próximo fin de semana al feudo del Deportivo de La Coruña, un campo y un equipo que hace tiempo se le atraganta al Betis.
