En el caso de Sevilla, en mi opinión, hace falta un esfuerzo mayor para subir el nivel de calidad de los servicios públicos de cara a determinados barrios y calles y también de cara al visitante, los espacios más visitados. El ciudadano paga para que funcionen los servicios públicos y la “prueba del algodón” es el estado de limpieza e higiene en que se encuentra su calle, su barrio, su entorno próximo. Hace falta que el funcionamiento de los servicios de seguridad, limpieza, parques y jardines, tengan el nivel que una ciudad que quiere vivir del turismo sea considerada como destino turístico de alta calidad ambiental. Esto es un trabajo diario y constante. No consiste en organizar una jornada para hablar del “cambio climático”. Hay que empezar por mejorar lo próximo al ciudadano y al visitante. No puede haber excrementos, orines, colillas, suciedad, manchas oscuras en el pavimento y malos olores. El nivel de higiene en algunos puntos de la ciudad, es preocupante. Sevilla se está convirtiendo en una ciudad cosmopolita y los responsables de los servicios públicos parece que no lo acaban de ver.
El espacio público se deteriora y presenta problemas de higiene de manera puntual.
El nivel de higiene en algunos puntos de la ciudad, es preocupante.
Sevilla impulsa la mayor modernización de FIBES en décadas con una inversión cercana a los cuatro millones de euros
El Ayuntamiento de Sevilla avanza en la modernización integral del Palacio de Exposiciones y Congresos (FIBES) con una inversión global...
El histórico CEIP José María del Campo recupera su imagen original con una inversión municipal de 155.000 euros
El Ayuntamiento de Sevilla avanza en la restauración del histórico CEIP José María del Campo, en Triana, con una inversión de 155.122 euros destinada a...
Cuando la esperanza cruza el Estrecho, una mirada al drama migratorio
El mar no entiende de fronteras, pero los Estados deben gobernarlas
