Antonio Rendón . Este domingo, la comunidad parroquial de la Resurrección del Señor, en Sevilla, se reunió una vez más para celebrar la Eucaristía en el marco de la Misa con Niños, un espacio de encuentro familiar en el que la Palabra de Dios se presenta de manera cercana y formativa. Durante la celebración, Jesús invitó a los presentes a reflexionar sobre el verdadero significado de la felicidad, proponiendo el camino de las Bienaventuranzas como horizonte de vida cristiana.
La Eucaristía fue presidida por el Rvdo. D. José Ignacio Arias García, quien recordó que cada domingo la comunidad se congrega como una gran familia para escuchar a Jesús, compartir la fe y alimentarse de su Pan de Vida, fortaleciendo así la vida espiritual y el compromiso cristiano de los fieles.
La liturgia centró su mensaje en una serie de preguntas fundamentales: ¿qué es la felicidad?, ¿cuándo somos verdaderamente felices?, ¿qué realidades nos conducen a ella? A través del Evangelio, Jesús propone las Bienaventuranzas como el camino hacia la auténtica dicha, compartir con los más necesitados, vivir la compasión, mantener un corazón limpio y trabajar activamente por la justicia y la paz. Quienes viven conforme a estos valores, enseña el Señor, alcanzarán la verdadera felicidad y encontrarán su recompensa en Dios.
El acompañamiento musical de la celebración estuvo a cargo del Coro de Amigos de San Camilo, bajo la dirección de José Rodríguez Gallego, que ofreció un servicio litúrgico de gran sensibilidad y calidad artística. El coro contó con la participación de las sopranos Lola Serrano, Reyes Casín, Mariló García y Carmen Santo; los tenores Tito Aldomar y José María Jiménez; las contraltos Encarna Rodríguez, Ángela Sala y Reye Pérez, así como del propio José Rodríguez Gallego, quien ejerció como bajo y director. Su interpretación contribuyó de manera notable al recogimiento y solemnidad de la celebración.
Fotografías: Antonio Rendón Domínguez
