La multinacional Imax Corporation desmanteló totalmente ayer tanto el sistema de proyección como el de sonido del cine Omnimax, situado en la isla de La Cartuja de Sevilla, según aseguró el sindicato UGT, tras lo que el sindicato anunció la convocatoria de movilizaciones para el mes de septiembre ante lo que consideran «una falta de respuesta de las administraciones ante un espacio que se podía haber recuperado para su uso público».
Fuentes de la Federación de Servicios (FES) de UGT Sevilla recordaron que este espacio comenzó su funcionamiento hace 13 años, con motivo de la Exposición Universal de 1992, aunque llevaba varios años sin uso. La empresa propietaria del sistema culminó hoy el desmantelamiento, para lo que empleó una grúa de grandes dimensiones que iba sacando a través de la esfera cada uno de los equipos.
Según denunciaron fuentes sindicales, la caja de ahorros de El Monte, futuro propietario de los terrenos donde actualmente se ubica el Omnimax en la isla de la Cartuja de Sevilla, manifestó al Ayuntamiento de Sevilla que dicho espacio «no encaja» en el nuevo proyecto de Puerto Triana, «a pesar de que aún no se aprobó el Plan General de Ordenación Urbana de la capital».
Por ello, el sindicato manifestó sentirse «desolado» por esta decisión, «tomada a pesar de la repercusión social que ha tenido la posibilidad de su desaparición y los diferentes apoyos recibidos tanto de los propios empresarios al apostar por este espacio, como por diferentes colectivos que nos han trasladado su apoyo incondicional».
Tras criticar que El Monte «prime sus intereses particulares frente al interés de los ciudadanos», UGT denunció que un grupo de empresas español, cuyo nombre no trascendió, «tiene ya pactada la compra del sistema Imax a la multinacional Imax Corporation en el momento en que el Omnimax se desmantele, con vistas a instalar el sistema en otro punto de España».
Las fuentes lamentaron que con este desmantelamiento, «cinco millones de euros van al traste y diremos adiós a la futura apuesta cultural para colegios, institutos e universidades y a los puestos de trabajo».
El sindicato precisó que Sevilla «fue pionera en España con esta sala de altísima calidad, pero no la hemos conservado ni la hemos puesto al nivel de Valencia, Madrid o Barcelona». «Pasaremos a la Historia por ser la primera sala a nivel mundial que desaparece», lamentaron las fuentes.
