Antonio Rendón . Este domingo 3 de mayo, la ciudad de Sevilla da inicio al ciclo de las Glorias con la solemne salida procesional de la Hermandad de San José Obrero, un acto que marca el comienzo de una nueva etapa en la vida religiosa y cultural de la ciudad tras la celebración de la Semana Santa.

La Hermandad de San José Obrero celebró un año más la tradicional procesión del Divino Carpintero, recorriendo las calles de su barrio desde la Parroquia de San José Obrero y San Francisco de Paula, ubicada en la calle Arroyo, nº 78, en el corazón de la capital hispalense.

El paso de San José, engalanado con un elegante exorno floral compuesto por claveles y rosas blancas, así como antirrinos, destacó por su sobriedad y armonía, en consonancia con el carácter devocional de la Hermandad.

Durante el recorrido, los vecinos y cofrades engalanaron numerosas calles adyacentes a la parroquia, ofreciendo un marco de recogimiento y afecto que acompañó la venerada imagen a lo largo de su trayecto, en un gesto de comunión con la tradición y la fe del barrio.

La imagen de San José Obrero avanzó al compás de la cuadrilla de costaleros dirigida por el capataz Antonio Santiago Muñoz y su equipo de auxiliares, mientras la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Salud (Los Gitanos) interpretaba un repertorio de corte mayoritariamente clásico, contribuyendo al esplendor sonoro de la procesión.

El cortejo estuvo acompañado por el Cuerpo Uniformado de Ingenieros Civiles de España en Sevilla y custodiado por un destacamento de la Guardia Civil, subrayando la solemnidad y el carácter institucional de la ceremonia.

La procesión de San José Obrero constituye, así, un acto de profunda significación para la ciudad, que combina devoción, historia y cultura, y refuerza el vínculo entre la Hermandad, sus fieles y la comunidad sevillana.

Fotografía: Antonio Rendón Domínguez