Con ocasión de la Solemnidad del Corpus Christi, nuestra Hermandad ha instalado un altar efímero en el apeadero de la sede de la Fundación Cajasol, situado en la plaza de San Francisco.

El altar consta de estructura de varios cuerpos. En el superior encontramos el histórico Simpecado de la Virgen del Rosario, pieza textil más antigua de nuestro patrimonio. Una obra datada entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, flanqueado por una pareja de ángeles, obra de Rafael del Río Barbero, y dos magníficas imágenes dieciochescas que representan a San Pedro y San Pablo. La azucena de oro donada por la familia Sánchez-Dalp, sobre la rica jarra de plata de Fernando Marmolejo. El dosel de José Librero, que enmarca el escudo de nuestra Corporación procedente de un paño de bocina obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda a principios del siglo XX, completa el conjunto.

El cuerpo inferior se encuentra presidido por una prodigiosa talla del Niño Jesús en madera tallada y policromada, obra de Juan Martínez Montañés en 1624, perteneciente a una colección particular, sobre una rica peana conformada por cabezas de querubines y flanqueado por pequeños faroles de plata. Para la ocasión se ha ataviado la talla con un traje, en tisú de Lyon, generosamente cedido por la Hermandad Sacramental de la Parroquia del Sagrario. Integrados en el conjunto encontramos, del mismo modo, dos manifestadores, así como las ricas credencias en plata de ley repujada, con elementos bañados en oro, realizadas por Fernando Marmolejo, donde se exponen diferentes puntos de luz sobre piezas de la candelería y jarras de flores antiguas del paso de la Santísima Virgen.

En la delantera, bajo la mesa de altar, encontramos una pieza de orfebrería, con incrustaciones de coral, que representa a un pelícano que alimenta a sus crías con su propia sangre junto a una jarra y palangana de plata, que simboliza el Lavatorio.

En los laterales, las banderas realizadas por José Antonio Grande de León, a semejanza de las que procesionaban en la corporación hasta mediados de Siglo XX, en raso de seda, se encuentran flanqueadas por una pareja de querubines de autoría anónima, jarra de plata con flores así como faroles en plata repujada, de Maestrante.

Para finalizar, el exorno floral se compone de claveles blancos, junto a espigas de trigo y tulla. Así como el clásico exorno de romero. La mesa de altar se compone de dos mecheros de plata con cinco puntos de luz, dando luz a la vid y el trigo, como elementos principales de la composición, representando al cuerpo y la sangre de Cristo. Todo ello sobre paño de hilo con encaje de Bruselas.

El altar efímero podrá visitarse durante la tarde noche de esta víspera, que contará con una actuación de la Coral de la Hermandad a las 22:30, así como en la mañana del 4 de junio, día del Corpus en Sevilla.