Amaya Valdemoro, tiene 29 años, y es posiblemente la mejor jugadora española de baloncesto de todos los tiempos. Nacida en Madrid, comenzó jugando como afición pero pronto convirtió el deporte en su medio de vida. Luchadora, todo un carácter es una mujer con muchos matices, sensible en los pequeños detalles de la vida y líder indiscutible en la cancha. Ella misma reconoce que no dejo impasible a nadie, o me quieren o me odian, cuando era jovencita me afectaba mucho, pero he aprendido a aceptarlo como algo más del deporte profesional
Amaya es la líder de la Selección Femenina de Baloncesto que disputa el Mundial en Brasil. Aunque el equipo ha estado a punto de hacer historia, clasificándose para cuartos de final, en el último momento perdió ante Rusia con mucha dignidad y ha conseguido que tras el auge de la medalla de oro de la Selección masculina, todo el mundo se enganche al baloncesto.
Amaya la furia, como la llaman, el próximo año jugará en Rusia en el Samara donde ha pasado la última temporada, toda una experiencia para una jugadora que ya es historia del deporte español
ENTREVISTA
¿Contar tus experiencias a las chicas que empiezan te trae buenos recuerdos?
- Es una experiencia muy bonita, ves la ilusión reflejada en sus rostros, son oportunidades que hay que aprovechar y también para ellas . Cuándo hablas con las chicas sales llena de alegría y optimismo
Haces mucho hincapié en que en el deporte es fundamental divertirse
- Sí, sobre todo cuando eres tan niña, luego ya cuando estás en el nivel que estamos nosotros en la selección, ya tienes tiempo de disgustarte y preocuparte. Si no te diviertes en esas edades en dos o tres años estás quemada
¿No te da miedo convertirte en un ídolo para las chicas, por la responsabilidad que ello implica?
- Me llena de orgullo que las niñas se fijen en mí, pero yo no lo veo como una responsabilidad, en lo único que no me gustaría que se fijaran en mí es que yo tuve que dejar los estudios porque con mi carrera deportiva no podía y no creo que eso haya que hacerlo. Yo siempre digo que los estudios son muy importantes. Cuando yo empecé no había tantos medios de comunicación y yo no tenía un ídolo en quién fijarme, mis ídolos eran masculinos, Petrovic y Jordan, cuando empecé a jugar sí empecé a fijarme ya en jugadoras
¿Ser mujer y deportista de élite hoy en día es complicado?
- No, pero es duro, le dedicas muchas horas. Si lo comparas con los hombres sí es duro, ellos lo tienen más llano, pero yo estoy contentísima de lo que he conseguido y de lo que he ganado, de todo, me siento una privilegiada por las experiencias y todo lo que me ha pasado en el deporte. Si me compara con un hombre pienso que ojalá pudieras ser como ellos, aunque entiendo que no generamos lo mismo, la misma atención en los medios
Dicen de ti que eres la Pau Gasol del baloncesto femenino, ¿te sientes valorada?
- Sí, comparándome con el resto de las chicas de la liga femenina siento que soy una privilegiada porque soy un referente, de las más conocida. Estoy convencida de que algunas de mis compañeras que han hecho mucho en el deporte no se siente recompensadas, han conseguido logros importantes pero quizás no le han prestado los medios la misma atención que a mí
¿Te asombra que te reconozcan en la calle?
- Estoy sorprendida de la cantidad de gente , cada vez me conoce más gente, y eso en el deporte en general femenino antes era muy raro, creo que eso es algo importante
¿Y que te comparen con Pau Gasol?
- Me gusta mucho, Pau es un grandísimo jugador, aunque nuestros estilos de juego somos totalmente diferentes, quizás ambos somos dos referentes
¿Tenéis alguna relación de amistad?
- Sí, nos conocemos, aunque no nos llamamos, nos llevamos bien, creo que es una persona con muchos valores, muy bien asentados y es una persona muy inteligente y muy tranquila, en poco tiempo ha recibido mucho, mucha popularidad, mucho dinero y a pesar de todo sigue siendo un chaval muy llano. Yo creo que va a llegar más alto todavía porque es muy constante y esa es una virtud muy importante
¿Te has planteado alguna edad para dar por finalizada tu carrera deportiva?
- No porque me encanta jugar al baloncesto. Soy feliz y tengo la suerte de que todavía me divierto, aunque también he pasado épocas malas, pero son épocas y mientras esté bien seguiré jugando porque es lo que más me gusta en esta vida y lo que mejor sé hacer
¿Tienes pareja?
- No
¿Crees que tu carrera deportiva influye en tu vida personal hasta ese punto?
- No, yo lo que tengo claro es que voy a jugar a baloncesto y la persona que esté conmigo tiene que entender que el deporte son unos años , y aunque con el amor nunca se sabe, no creo que dejara el baloncesto por una pareja, porque he sacrificado muchas cosas, sobre todo mi familia y tengo que aprovechar estos años. Además económicamente no hablamos como con los hombres que ganan mucho dinero y tenemos que aprovechar bien estos años para ganar dinero y todos los sacrificios que hemos hecho luego nos den una salida
¿Te planteas cómo será tu vida cuándo dejes de jugar?
- Sí, muchas veces, creo que es una de las grandes incógnitas de los deportistas. Antes era uno de mis miedos, aunque ahora estoy más tranquila porque sé que seguiré ligada al mundo del deporte
¿Cómo entrenadora quizás?
- Bueno, estoy haciendo el curso de entrenadora pero no sé, es una tarea muy difícil
¿Crees que puede llegar pronto en España el momento de ver a una mujer entrenando a un equipo de hombres?
- Ojalá,ser hombre o mujer no significa que se sepa de baloncesto, creo que nosotras mismas las jugadoras tenemos que apoyarnos y sacar a gente adelante, estoy convencida de que habrá grandísimas entrenadoras, pero no han tenido oportunidad, en EEUU hay grandísimas entrenadoras, antes no se llevaba y ahora hay un montón de entrenadoras, aunque yo nunca he tenido una mujer como entrenadora
¿Qué es lo mejor y lo peor de tu paso por América?
- Lo mejor haber aprendido inglés adquirí mucha experiencia y lo peor fue que hubo días muy difíciles como la operación, me operé allí, la distancia y que quizás no tuve los minutos que quería haber tenido, en el equipo que estaba jugaba muy poco, pero me quedo con lo positivo. Fue una experiencia enorme, jugué con las mejores jugadoras del mundo, gané los anillos y vine a España hablando inglés
¿Siempre has sido tan competitiva?
- Sí, y además esto me ha jugado malas pasadas
Tienes fama de tener un carácter muy fuerte
- Sí, y además eso me ha creado enemistades en la pista, hay gente que te juzga como eres en la pista, aunque no te conozca fuera, yo tengo muy claro que soy competitiva y que juego a ganar, me da igual dónde, juego a ganar
Eres muy fuerte en la pista y luego tienes una gran sensibilidad como demostraste al llevar el apellido de tu madre en tu camiseta en las Olimpiadas
- Sí, hay gente que no se da cuenta, me ve jugar y no se para a pensar cómo soy, soy una mujer muy sensible y los que me conocen lo saben, soy como soy
¿Cambias tanto?
- Sí, me transformo en la cancha, es saltar a la pista y me transformo, pero no soy competitiva sólo en el baloncesto, soy competitiva en todo, hasta en las cartas, he decidido no jugar más, en mi familia se ríen pero es que me me pongo de muy mal humor si no gano
Tienes una hermana mayor con la que tienes una relación muy fuerte
- Sí, Virginia, yo empecé a jugar porque ella jugaba en el colegio, aunque nunca jugó federada. Nos llevamos muy bien y estamos muy unidas
¿Cúando te diste cuenta de que serías jugadora profesional?
- A los 14 años ya medía un metro setenta y cinco, comencé a jugar porque me divertía, me gustaba mucho, hasta que poco a poco el baloncesto se convirtió en mi vida.Desde niña decía que quería ser deportista
¿Te pones nerviosa en la pista?
- Cuando estoy jugando no, no siento nervios, antes sí, un poco
¿Qué aspecto de tu juego te gustaría pulir?
- La verdad es que soy una contestona con los árbitros y debería contenerme más, intento concentrarme antes
¿Cómo jugadora dónde destacas más?
- Sé hacer un poquito de todo, defiendo,lo que me digan
¿Cómo ves que los padres de las jugadoras estén muy encima de ellas?
- Bueno por regla general los padres y los entrenadores se llevan mal, ocurre cuando el entrenador quiere hacer de padre y el padre de entrenador, cada uno tiene su papel y los dos son muy importantes para una jugadora.Mi madre murió cuando yo tenía 19 años y lo pasé muy mal. Mis padres eran unos fanáticos del baloncesto, iban siempre averme, con la muerte de mi madre me uní mucho más a mi padre, a veces los entrenadores han criticado eso mucho, pero creo sin lugar a dudas que el mejor crítico que tengo es mi padre, a demás me echa unas broncas
Dicen que tienes muchas manías
- Tenía, hace tres años, empecé a ir a un psicólogo deportivo, soy muy perfeccionista y quería mejorar, todo lo que hago me gusta hacerlo muy bien. Así que empecé a ir para aprender a dominar mi nivel de ansiedad, el psicólogo me ha enseñado a perder mis manías, a prescindir de tantos amuletos, la verdad es que yo era la más maniática del mundo, he llegado a hacer barbaridades, como por ejemplo jugar un campeonato de Europa con los mismo calcetines, todos los partidos
¿Fue duro separarte de tu familia la primera vez que te marchaste a jugar fuera?
- La primera vez me fui llorando, en mi primer día fuera, en Salamanca, mi padre me llamó hasta quince veces
¿Cúal es tu consejo para las chicas que empiezan?
- Sobre todo que disfruten del baloncesto, yo he sufrido mucho cuando perdía
¿Has tenido que dejar tus estudios?
- Hubo un momento en que tuve que elegir, pero hoy en día creo que es perfectamente compatible estudiar y ser deportista, de hecho si algo te da el deporte es disciplina.Yo dejé Magisterio porque empecé a viajar, pero cuando deje de estudiar retomaré mis estudios
Siempre llevas una cinta en el pelo cuando juegas
- Sí, y del mismo color que mi equipación, es que soy muy presumida
¿Crees que existe igualdad deportiva entre mujeres y hombres en el baloncesto
- La mujer no está en el mismo nivel que los hombres, muchas chicas no se ven con fuerzas o el suficiente incentivo para seguir pero creo que ahora con la Liga Femenina 2 o primera B está ayudando mucha para que no se pierdan grandes jugadoras
Tú numero es el 13
- Sí, siempre he jugado con él pero en las elección tengo el nueve porque ya lo tenía una jugadora muy buena cuando llegué
En las Olimpiadas cambiaste tu apellido materno para jugar
- Fue una cosa especial, pedí un permiso especial en la Federación para jugar con el apellido de mi madre, Madariaga, me hacía ilusión porque sé que a ella le hubiera encantado